martes, 16 de noviembre de 2010

Gran tanda de confirmaciones del Primavera Sound 2011


Tras dejarnos boquiabiertos a todos hace escasos días anunciando la presencia de Pulp en su 11ª edición, pocos esperábamos un nuevo golpe de efecto en tan poco tiempo por parte de la organización del Primavera Sound (25, 26, 27, 28 y 29 de mayo; Barcelona). Sorprendentemente, el festival barcelonés se encuentra cerca de igualar el nivel del cartel ofrecido en su décimo aniversario gracias a, tan sólo, tres tandas de nombres.

La última de ellas, revelada como siempre a través de twitter, viene cargadita de confirmaciones de primer nivel: Animal Collective, Fleet Foxes, The National, Suicide, John Cale performing 'PARIS 1919', Mogwai, The Flaming Lips, Swams, Mercury Rev performing 'Deserter's Songs' y Belle & Sebastian.

Mucho que destacar dentro de un combo de grupos que, en su mayoría, podría encajar perfectamente dentro de una edición del FIB de finales de los 90 o comienzos de la pasada década. De hecho, Mogwai, Belle & Sebastian, The Flaming Lips y Mercury Rev compartieron cartel en Benicàssim en 2001.


Los abonos para el Primavera Sound 2011 están a la venta a un precio de 145 €, oferta que se mantendrá hasta el próximo 1 de enero. Recordar que las jornadas centrales del festival se celebrarán, como viene siendo habitual en los últimos tiempos, en el Parc de Fórum, mientras que el Poble Espanyol acogerá los conciertos de los días 25 y 29 de mayo.

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Vampire Weekend @ Sala Razzmatazz (Barcelona)

Inevitablemente, la visita del pasado sábado de la banda neoyorquina Vampire Weekend a Barcelona dejará para el recuerdo de todos los asistentes una sensación agridulce. Y es que, sin conocer todavía los motivos oficiales, los de Ezra Koening decidieron acortar su repertorio sin dar explicación alguna.
No fue posible llegar a tiempo para disfrutar del pop luminoso de Jenny and Johnny, teloneros del evento, por culpa de unos horarios que al que escribe estas líneas le tuvieron algo estresado gran parte de la tarde. Una lástima, pues tras escuchar 'I'm Having Fun Now', disco que venían a presentar, no hubiera encontrado una forma mejor para ir entrando en calor.

Hace tan sólo nueve meses que Vampire Weekend visitaban Barcelona presentando su último disco, 'Contra', en la sala Penélope, donde ofrecieron un concierto excelente gozando de un sonido magnífico pero algo enturbiado por culpa de la organización. Esta vez visitaban Razzmatazz, una sala cuatro veces más grande y cómoda que la anterior e infinitamente con más experiencia en organizar conciertos. Volviendo a agotar todas las entradas, parecíamos tenerlo todo a favor para que aquella noche fuera inolvidable. Sin duda lo fue, pero no del modo que esperábamos.

La banda salió al escenario puntual y con actitud enérgica empieza a sonar Holiday. Desde el minuto uno la audiencia ya estaba a sus pies: manos alzadas, bailes frenéticos y alaridos de satisfacción. Siguieron con White Sky y Cape Cod Kawassa Kawassa sonando más potentes y efectivos que en la anterior visita. I Stand Corrected nos daba un respiro que, a juzgar por el buen rollo acumulado en la sala, nadie se quiso tomar, mientras que M79, California English y Cousins consiguieron el desenfreno general. Un repertorio con más subidones que bajones en el que destacaría las interpretaciones de la magnífica Run, tema que para mí ya debería convertirse en uno de sus clásicos, y Diplomat's Son, con las que demostraron que sus directos son algo más que un puñado de temas ejecutados correctamente. Además han incluido unas proyecciones y juegos de luces muy sencillos pero que ejecutados en momentos clave de las canciones resultaban ser muy efectivos.

Chris Tomson no dejó de dar botes tras su batería, contagiando a todos de aquel buen rollo que se había creado sobre el escenario, mientras abajo el público se pasó todo el concierto coreando cada gorgorito que la impecable voz de Ezra entona en sus canciones. Llegaba el final de la primera parte, con Campus y Oxford Comma unidas como si de una sola canción se tratara y dejándonos a todos exhaustos pero con unas ganas tremendas de bises teniendo en cuenta que todavía les quedaba por cantar gran parte de su mejores temas.

Tras la gran ovación y 50 minutos después del comienzo del concierto vuelven a salir pero, para sorpresa de todos, nos dicen que tocan la última canción y que volverán nuevamente cunado tengas nuevas canciones. Fue el momento de disfrutar de Walcott, tema con el que cierran todos sus conciertos y que esta vez no nos dejó tan buen sabor de boca final. Desaparecieron casi sin despedirse y dejando sin tocar temas como Giving Up The Gun, Horchata o Mansard Roof.
La sensación de decepción fue tal que nadie hacía el amago de salir de la sala. Cuando se vio que los técnicos salían a recoger, la gente comenzó a enfadarse: silbidos a modo de queja, abucheos cada vez que estos se llevaban algún instrumento o cable. De repente, el público se puso a gritar ''horchata, horchata'', acompañados de más silbidos y los técnicos seguían a lo suyo. Luego intentaron cerrar las cortinas del escenario para ver si conseguían calmar los ánimos de un público que no se movía, pero fue peor, pues esta vez todo el mundo levantaba las manos gritando ''manos arriba, esto es un atraco''. Veinte minutos después, tras ver que aquello ya no tenía solución, decidimos marcharnos.

Desconozco los motivos por los que la banda decidió acortar tan bruscamente el concierto, el público que llenaba la sala estaba rendido ante ellos y no parecían incómodos en ningún momento. En todo caso es una lástima que algo que comenzó maravillosamente haya terminado con una decepción final que difícilmente se podrá olvidar.
Lo que sí dejó claro Vampire Weekend el pasado sábado es que su directo es excelente y que pocos grupos pueden rivalizar con ellos en ese terreno. Sigo pensando que sus discos no hacen justicia a lo que estos chicos son capaces de hacer sobre el escenario.

TEXTO: RUBEN SURIÀ

lunes, 15 de noviembre de 2010

White Lies nos visitan el próximo mes de marzo


Dos son las fechas confirmadas por White Lies en nuestro país dentro de la gira europea en la que se embarcarán el próximo mes de febrero. El trío londinense actuará el 15 de marzo en Barcelona (Sala Apolo) y el 16 en Madrid (Sala Heineken), contanto en ambas citas con unos teloneros más que recomendables: los californianos Crocodiles.

White Lies estarán presentado 'Rituals', su segundo álbum. Verá la luz el próximo 17 de enero, dos días antes de que se cumplan dos años del lanzamiento de su debut

Vídeo de la colaboración Hot Chip + Bonnie 'Prince' Billy

La suma de talentos entre los chicos de Hot Chip y Bonnie 'Prince' Billy ya ha sido plasmada en vídeo, dando como resultado más de cinco minutos muy disfrutables. La estupenda versión de I Feel Better perpetrada por los bailongos londinenses y el folkie norteamericano gana enteros gracias a un divertido vídeoclip de aires retro y estilo homeless.

Con él se quedan. Dividan su atención entre el pelazo que se está dejando Alexis Taylor, la camiseta de Joe Goddard, la barba del encapuchado Bonnie, el bebé o la peculiar forma de bailar de todos los presentes:

Nuevo single de The False Friends: ''Thank You For The Sun''

Tras dos años de silencio discográfico, The False Friends vuelven a la carga con Thank You For The Sun, single de adelanto de un segundo larga duración que tiene previsto su lanzamiento para principios de 2011. Acompañado de su vídeoclip, este tema nos acerca a la banda en su máxima expresión, ya desarrollada en su anterior álbum 'Burn the Bridges, Break the Gates': frescura, baile, diversión...



Hoy, día 15 de noviembre, estrenan el citado clip. Pleno protagonismo para Henry Lee y sus bailes en un vídeo que ya puedes disfrutar en los canales habituales. Puedes escuchar Thank You For The Sun en su Myspace y en Spotify.

The Drums @ Sala Heineken (12-11-10)


Cambio de sala, sold out, excelente disco de debut, impecable imagen... Los factores para que el pasado viernes 12 se viviera una gran noche en la Sala Heineken estaban servidos. Y con ellos las peligrosas posibilidades de que la velada se tornara en decepcionante. Finalmente, The Drums completaron una actuación que tuvo más de lo segundo que de lo primero, lastrados por un sonido que dejó mucho que desear.

Tras un poco apropiado telonero (Patrick Cleandenim), que se encontraba a mitad de camino entre la estética del Enterrador y la capacidad vocal de La Roux, y escasos minutos antes de las diez de la noche, la banda neoyorkina hizo acto de presencia. Best Friend, uno de sus éxitos más indiscutibles, se situó en el primer lugar de un setlist que repasó casi al completo su primer álbum y varios de los temas no incluídos finalmente en el LP. El público que llenaba el recinto cantaba a pleno pulmón, lo que no ocultaba algo evidente: el sonido, en especial la voz de Jonathan Pierce, no era el adecuado. El propio vocalista era consciente de ello, lo que se tradujo en un enfado que le llevó a lanzar el micro contra el suelo a mitad de la segunda canción.


Las deficiencias sonoras, instrumentos pre-grabados incluídos, fueron puliéndose con el paso de los minutos. Esto, unido a la actitud entregada del grupo, hizo que el show fuera adquiriendo color sin llegar en ningún caso al notable. Pierce se contoneaba y retorcía sobre el escenario, mientras que el guitarrista Jacob Graham no le andaba a la zaga. Antes de alcanzar el ecuador del concierto, The Drums se deshacían de Let's Go Surfing haciendo vibrar al personal. Tras ella llegaría una muy coreada Me and the Moon que confirmaba que la noche iba de menos a más. Forever And Ever Amen, canción número 10 del setlist, se alzaba con el premio al momento de mayor comunión entre banda y asistentes. Aquello de ''Baby, It's Forever'' sonaba estruendoso, maquillando la escasa nitidez con la que nos llegaba la voz del rubio líder de la formación.

Los de Brooklyn se despedían por primera vez de la Sala Heineken tras interpretar The Future. El cuarteto volvió a escena para dar paso a un bis en el que encadenaron It Will All End In Tears, Skippin' Town y una muy sentida Down By The Water, balada que cerraba un directo ascendente. A pesar del relativo buen sabor de boca final, muchos salimos de allí preguntándonos cómo se lo estarían pasando Ezra Koenig y compañía en La Riviera.