miércoles, 27 de julio de 2011

Low Cost 2011: 21, 22 y 23 de julio


Por segundo año consecutivo, Benidorm se llenaba de una fauna festivalera poco habitual en sus veranos. Tras los problemas vividos en la pasada edición, la organización decidió acertadamente hacer mudanza y trasladar los conciertos a la Ciudad Deportiva Guillermo Amor. El entorno deportivo, plagado de agradecido césped, se destapó como un recinto cómodo... salvo en las previsibles horas punta. Las actuaciones de Vetusta Morla y Love of Lesbian formaron desesperantes colas en baños y barras, ejemplificando perfectamente el tirón de los grupos españoles entre un público cuya media de edad rondaría los 30 años:


ELI 'PAPERBOY' REED (Jueves 21, 21:00): Sin duda, programar a un artista como Reed en un festival como este resulta un tanto arriesgado. Un público de lo más pop tardó en congeniar con el soul-man, pero finalmente se sumó a su causa empujado por su simpatía y su impresionante chorro de voz. El bueno de Eli, secundado por su virtuosa banda, puso al límite sus cuerdas vocales en más de una ocasión y terminó convenciendo a todos, en especial en los momentos más movidos del setlist como Stake Your Claim o Come and Get It.

THE PAINS OF BEING PURE AT HEART (Jueves 21, 22:30): La noche ya había caído en Benidorm cuando los neoyorkinos se disponían a ofrecer su enésima actuación en territorio español. A pesar de que ya con dos discos bajo el brazo han alargado sus directos, The Pains of Being Pure at Heart siguen sin convencer sobre las tablas. Su sonido pierde su perfecta armonía entre melodías pop y capas shoegaze y ellos no son precisamente un derroche de carisma, por lo que no son capaces de enganchar al personal. Canciones como Everything With You, My Terrible Friend o Young Adult Friction consiguieron que el show remontara en la recta final, pero el resultado final podríamos calificarlo como insípido.


LORI MEYERS (Jueves 21, 00:00): Tras su triunfal paso por el FIB 2011, unos perfectamente trajeados Lori Meyers volvieron a demostrar que están en estado de gracia. Atraviesan su momento de mayor popularidad y lo agradecen con un setlist de sonido impecable en el que sus cuatro discos tienen mayor o menor peso. Nuevos Tiempos abrió una actuación entregada en el que la comunión con el público fue total, tanto en los momentos más dulces y tiernos (Luciérnagas y Mariposas) como en la acción de Rumba en Atmósfera Cero, Luces de Neón o Corazón Elocuente. Mi Realidad puso el falso broche y en el bis, ya con Noni a pecho descubierto, llegó el turno de una apoteósica y aflamencada Alta Fidelidad.

FANGORIA (Jueves 21, 01:40): Una puesta en escena digna del plató de Noche de Fiesta y una voz en off recibían a unos aclamados Alaska y Nacho Canut. El cabaretero show de Fangoria resultó ser de los más divertidos y entretenidos del festival, a pesar de ser también de los más largos. No faltó de nada: bailarines, vedettes (entre las que se encontraba la popular Susana Reche), aparición fugaz de Mario Vaquerizo, infinitos cambios de vestuario de Alaska, sampleo del Bad Romance de Lady Gaga... Público de toda clase y condición bailó y cantó sin descanso clásicos como Bailando, Ni Tú Ni Nadie, Absolutamente o la final ¿A quién le importa?.

SIDONIE (viernes 22, 19:45): El concierto más bochornoso del fin de semana corrió a cargo de Sidonie. Su líder, Marc Ros, confesó que era su primera actuación en un par de meses por culpa del proceso de grabación de su nuevo disco, hecho que no sirve de excusa ante tan vergonzoso espectáculo. Algunos fans parecieron darse por contentos con un bis en el que sonaron Nuestro Baile del Viernes y El Incendio, pero apostamos a que la mayoría de los asistentes se aburrió a más no poder contemplando una actuación sin pies ni cabeza en la que la banda parecía más preocupada por volver rápidamente a la zona VIP.


OK GO (viernes 22, 21:45): Definitivamente, el cuarteto es consciente de que su atractivo de cara al público se basa casi exclusivamente en cuestiones extra-musicales. Precisamente esos adornos son lo más destacado de su show, con el permiso de canciones pegadizas como Do What You Want, Here It Goes Again o This Too Shall Pass. Kilos de confetti amenizaron una actuación que fue decayendo con el paso de los minutos y cuyo momento estelar estuvo protagonizado por cuatro chavales del público y su genial coreografía sobre el escenario.

DELAFÉ Y LAS FLORES AZULES (viernes 22, 22:15): El de los barceloneses es un directo divertido, veraniego y cargado de eso que los americanos llaman groove. Óscar D'aniello arrastraba algunas molestias de garganta y se vivieron algunos problemas de sonido, pero nada fue impedimento para que en el ambiente reinara un optimismo y alegría contagiosos. Tras bromear con su reciente aparición en un anuncio de cerveza, cerraron su hiphopero set con la apropiada 1984.

VETUSTA MORLA (viernes 22, 23:30): Resulta muy complicado permanecer aislado cuando estás inmerso entre una entusiasta marea de incondicionales fans, casi sin darte cuenta terminas sumándote a ellos. El de Vetusta Morla fue el concierto más multitudinario del festival y, por primera vez, el recinto se quedó pequeño. Más allá de gustos musicales, la banda tricantina es un combo perfectamente engrasado que ofrece un directo mucho más movido de lo que podría parecer a tenor de sus dos discos publicados. Un cierre desvocado a lo Safri Duo en el que sonaron El Hombre del Saco y La Cuadratura del Círculo hizo las delicias del respetable.

CRYSTAL CASTLES (viernes 22, 02:15): Tras el chasco mayúsculo que supuso su paso por el DCode, Crystal Castles tenían una nueva reválida en terreno nacional. La prueba fue superada con creces ante un público algo escaso pero enérgico y sobre un escenario más iluminado de lo habitual en sus shows. Las potentes bases disparadas por Ethan Kath retumbaron como en las mejores noches y Alice Glass se mostró arrolladora desde la inicial Baptism. Chilló, se contoneó, tiró de botella de whisky, se infiltró en varias ocasiones entre las primeras filas e incluso su voz sonó todo lo bien que puede pedirse. El infalibre trío que forman Celestica, Untrust Us y Not In Love y el posterior y accidentado bis (Alice acabó en el suelo y el sonido se cayó unos pocos segundos) pusieron el apoteósico broche al mejor concierto del festival.

CUT COPY (viernes 22, 03:15): Por desgracia, el Escenario Budweiser no registró el aforo que un directo como el de Cut Copy merece. Inmersos en una maxi-gira de presentación de su fenomenal 'Zonoscope', la banda australiana no acusó en ningún momento la saturación de fechas y fue capaz de hacernos disfrutar y bailar desde la inicial Feel the Love. Temas de sobra conocidos como Lights & Music y Hearts on Fire fueron los mejor recibidos, pero unas espectaculares Corner of the Sky y Blink and You'll Miss a Revolution se destacaron como los momentos más sobresalientes de una actuación hedonista y cósmica. Es de agradecer la total ausencia de sonidos pregrabados y la entrega de su líder, Dan Whitford.


MANDO DIAO (sábado 23, 22:00): La quietud de Dalarna, interpretada al piano por uno de los integrantes de la banda, anticipaba que Mando Diao se disponían a ofrecernos un show alejado de riffs nerviosos y pogos exaltados, aunque en ningún momento aburrido. Un escenario decorado como si de una ópera se tratase sirvió de perfecto atrezzo para una actuación cargada de buen gusto en la que una sección de cuerda jugó un destacado papel. No faltaron temas como God Knows, Down in the Past o Long Before Rock'n'Roll, revisitados en una deliciosa fórmula cercana al soul, pero todo fue eclipsado por la genial predisposición de sus dos vocalistas: Animaron sin descanso al personal, piropearon al público español y terminaron descamisados para algarabía del sector femenino. En el bis, dedicado a las víctimas de Oslo, sonaron una desgarrada If I Don’t Leave Today, Then I Might Be Here Tomorrow, una versión del Leave Me Be de The Zombies y, como no podía ser de otra forma, Dance With Somebody.

LOVE OF LESBIAN (sábado 23, 00:00): Love of Lesbian fue a la jornada de cierre lo que Vetusta Morla fue a la del viernes. Ante un público entregadísimo (en muchas ocasiones no podíamos escuchar a Santi Balmes por culpa del griterío), los barceloneses no ofrecieron nada nuevo respecto a su interminable gira de presentación de '1999'. Sorprendente sí fue lo poco hablador que se mostró Balmes, siempre dado a bromear entre canción y canción. El setlist, inaugurado con Club de Fans de John Boy y finiquitado con Algunas Plantas, estuvo copado por temas de su último disco.

KLAXONS (sábado 23, 01:30): Puede que fuera el escaso interés que pareció despertar su actuación, pero lo cierto es que Klaxons comenzaron su actuación algo desconectados y la inicial Atlantis to Interzone sonó de lo más desdibujada. Poco a poco, su directo fue asentándose y terminó mostrándose tan contundente como siempre, más cercano al metal de su segundo disco que al flúor de su debut. Temas como una furiosa Magick, la coreable Golden Skans o Echoes, así como su excepcional batería, bien valen su presencia en cualquier festival, a pesar de que les hemos visto brillar más en otras ocasiones. It's Not Over Yet puso punto y final a su repertorio.


FOTOS: http://www.musicaparamarsupiales.com/

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